Hay que atravesar el barrio Belén, uno de los más grandes de Medellín y pasar por las Violetas; de un momento a otro el paisaje urbano se torna verde y después de transitar cinco minutos por una carretera empinada, surcada por casas pobres, se llega al corregimiento de Altavista, un bello paraje rural rodeado de montañas y viento fresco, en el sur occidente de la capital de Antioquia. Pero, a pesar del ambiente campestre y la aparente tranquilidad, el pasado jueves 19 de abril de 2012 cientos de niños y niñas se encontraban frente a la casa de gobierno de Altavista, realizando una actividad en contra de los asesinatos de más de 15 jóvenes del sector en lo que va de este año.