El Banco de la República no se creyó el maquillaje estadístico hecho por el
DANE para hacer ver bonito el PIB y darle contentillo a su presidente Santos.
Con la bajada de 50 puntos básicos en su tasa de referencia, nuestro banco
central espera estimular una actividad productiva en ruinas, que difícilmente
levantará cabeza sólo con dinero barato, y espera que el Gobierno ponga de su
parte despegando una vez por todas la famosa locomotora de la infraestuctura.