Por: Santiago Vega - Pacifista
Lo primero que resulta evidente al observar esta información es que el común denominador para el reclutamiento paramilitar estaba completamente guiado por la desigualdad, en el sentido de que aquellas personas que eran invitadas u obligadas a hacer parte de los grupos paramilitares, en su gran mayoría vivían en condiciones de pobreza, eran pertenecientes a comunidades vulneradas y vivían en regiones olvidadas por el Estado.




















