Por: RT. / En su "agresión por recursos naturales", EE.UU. salta de los principios diplomáticos a "la diplomacia de no diplomacia", valora el investigador y coordinador de la Red Interuniversitaria por la Paz Alfonso Insuasty.
Por: RT. / En su "agresión por recursos naturales", EE.UU. salta de los principios diplomáticos a "la diplomacia de no diplomacia", valora el investigador y coordinador de la Red Interuniversitaria por la Paz Alfonso Insuasty.
La Red Internacional de Estudios sobre Geopolítica, Militarización y Resistencias en Nuestra América rechaza el ataque militar contra Venezuela y el secuestro internacional de su presidente. Denunciamos una agresión colonial que amenaza la soberanía regional, la paz y la vida de los pueblos.
Millones de personas sostienen la vida urbana desde la informalidad, entre la precariedad y la exclusión. Esta carta interpela al poder político desde la dignidad del trabajo popular y exige que la promesa de derechos se traduzca en cambios reales y estructurales.
Simón Bolívar no solo fue un estratega militar y un líder político en la lucha por la independencia latinoamericana; también fue un pensador profundo de la paz. Sus discursos y escritos dan cuenta de una concepción que rebasa la paz como mera ausencia de guerra, proponiéndola más bien como una aspiración ética, un proyecto político de justicia, libertad y soberanía.
La Red Interuniversitaria por la Paz (REDIPAZ) expresa su enérgico rechazo y condena al bombardeo perpetrado por Estados Unidos contra varios estados de la República Bolivariana de Venezuela, así como al secuestro internacional del presidente Nicolás Maduro, actos que constituyen una grave violación del Derecho Internacional
La guerra ya NO es como la conocíamos: Estados Unidos y otras potencias perfeccionaron un nuevo modelo bélico tras la invasión rusa de Crimea. La "guerra híbrida" combina fuerzas estatales con no estatales, usando propaganda, fake news y manipulación psicológica como armas principales. Hoy los campos de batalla son nuestras redes sociales y mentes.
La acción ejecutada constituye una flagrante transgresión de los principios fundamentales consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, de la cual ambos Estados son parte